LA TÉCNICA DE MEDITACIÓN

Para la Meditación, es fundamental elegir una postura adecuada para tu práctica diaria. La importancia de encontrar TU postura es fundamental, ya que si consigues dar con esa postura adecuada, tu práctica se irá afianzando día a día.

  • Prueba varias opciones hasta que encuentres la tuya.
  • La posición del cuerpo , condiciona tu estado mental y tu correcta respiración.
  • Una buena postura evitará contracturas y dolores a pesar de hacer una práctica duradera.
  • Si sientes dolor en tus caderas, rodillas, cuello o espalda, es que no has encontrado tu posición adecuada.
  • Una posición inadecuada no te dejará concentrarte y la práctica se te hará demasiado larga.
  • En tu posición, como punto de partida debes tener la espalda ERGUIDA.
  • Si es posible, siéntate sobre una buena base (ideal un cojín o zafú de meditación). Hay con diferentes rellenos, elige el que más se adapte a ti y si no lo tienes claro, uno que no sea demasiado rígido.
  • Si te sientas en el cojín o zafú, las caderas se basculan ligeramente hacia delante, esto te permite bajar las rodillas hacia el suelo y mantenerte erguido durante un periodo de tiempo más largo
  • Si no estás cómodo en el cojín, puedes probar en una banqueta de meditación, esta opción también te mantendrá erguido.
  • De todas formas, si no te ves para estas posiciones, puedes elegir un sillón o silla, pero sin olvidar la posición de la espalda.
  • Los brazos relajados a los lados del cuerpo
  • Los hombros descansan relajados hacia atrás y los omóplatos se acercan ligeramente entre sí, liberando tensión de trapecios y cuello.
  • Recoge el mentón un poco hacia el pecho y estira tu coronilla hacia el cielo, como si tirase un hilo de tu cabeza hacia arriba
  • Cuando no tienes experiencia, si necesitas apoyar tu espalda en la pared para mantenerla erguida, no dudes en hacerlo. Con el tiempo, podrás hacerlo sin apoyo.

Además de la posición, para la correcta práctica de Meditación, debemos trabajarnos la actitud.

  • En primer lugar, debes tener una actitud CURIOSA.  Cuando renunciamos al juicio, cuando nos abrimos al aprendizaje, cuando nos entregamos a las experiencias, tal y como son, adquirimos una actitud de curiosidad, de aprendizaje, de crecimiento. Esta intencionalidad es fundamental para que tu práctica te aporte experiencias reales , inesperadas y productivas.  No tengas expectativas, tan solo, vive cada práctica como única e irrepetible.
  • Ten una actitud amable, siendo condescendiente con la experiencia, con la reacción de tu cuerpo, con tus emociones y con todo lo que la práctica te traiga o no .
  • Ten presente, que la práctica es una sesión de entrenamiento para tu mente, no tiene por qué ser trascendental ni extraordinaria, tan solo siéntate con la intención de entrenar a tu mente.
  • La Meditación no se hace para relajarte, éste es un efecto secundario de la práctica. Es un ejercicio de concentración máxima, de entrenamiento para llevar a tu mente con tu voluntad y que no sea ella quien divague libremente. Si te duermes, pierdes la concentración, por lo que debes revisar tu postura o tu horario para que esto no ocurra.  

Convierte tu práctica en un hábito

  • Para que la Meditación no suponga una obligación diaria, debemos convertirla en un hábito. Para ello, debes encontrar una hora fija para tu práctica y hacer una especie de ritual similar cada día. Puede ser teniendo un espacio fijo, con una decoración o elementos complementarios como son velas, barras de incienso, etc… Haz un rincón agradable y apetecible.

Si conviertes la Meditación en un hábito, será uno de los mejores momentos de tu día y habrás integrado esta maravillosa práctica en tus rutinas.

Tomando Conciencia, Viviendo en Coherencia.


Posturas para meditar