Esta semana te propongo que en el acto de la comida, al menos una al día, hagas el siguiente ejercicio

Antes de comer, acuérdate que vas a alimentarte, como proceso necesario para el cuidado de tu cuerpo, olvídate de llenar un agujero , de engullir y sobre todo, de tapar emociones o estrés a base de comida.

  • Agradece en el silencio de tu mente la suerte que tienes de poder comer, recuerda que una gran cantidad de personas no la tienen.
  • De todo lo que hay en la mesa, elegimos lo que vamos a tomar. Intenta tener todos los alimentos que vayas a tomar delante y catalógalos de adecuado para tu salud o no adecuado. De esta forma darás una valiosa información a tu cerebro .
  • Masticamos correctamente, saboreando, haciéndonos conscientes de cada alimento, de su origen, de su procesado y de las propiedades nutricionales que van a aportar a mi cuerpo.
  • Tomamos poco líquido y a sorbos pequeños. La sed la sentimos en la boca, con un pequeño sorbo se irá y no hace falta de llenarnos el estómago de líquido que dificultará tu digestión.
  • Nos hacemos conscientes de sabores, aromas y textura de los alimentos
  • Por supuesto, en cuanto sintamos saciedad , paramos