HABLEMOS DE NUESTRAS SOMBRAS

El tomar conciencia de nuestra vida, nos muestra una parte de ella preciosa, apasionante, llena de oportunidades . Una vida llena de luz en la que si nos encontramos, podemos descubrir un ser con un potencial inmenso esperando a mostrarse y a acompañarte en una vida plena.

Pero al tomar conciencia de nuestra vida, aparece una parte de nosotros que normalmente no somos conscientes de que la tenemos, son las Sombras.

¿y qué son las sombras? Nuestra personalidad tiene un lado oscuro, normalmente compuesto por instintos reprimidos, frustraciones enquistadas, conductas moralmente inaceptables que enterramos para no reconocer nuestros «demonios».

¿Por qué las tenemos? En realidad, todos queremos ser buenas personas, sin embargo, nuestras experiencias y creencias, van forjando sentimientos negativos que escondemos por miedo a que la gente que nos rodea, nos juzgue y nos tache de malas personas. Por ejemplo cuando a un niño se le dicen cosas como “los hombres no lloran, debes ser valiente” asume como propia esa idea y desdeña toda sensibilidad y debilidad, de manera que establece una base normativa de cómo regir su vida en función de lo que es o quiere ser.

Cada vez que decimos «yo soy esto» estamos diciendo al mismo tiempo «yo no soy aquello» y vamos arrinconando en el fondo de nuestro ser todo aquello que nos negamos a ser.

Pero claro, el que algo esté en la sombra, no significa que desaparezca, solo está oculto. Siguiendo el mismo ejemplo, cuando un hombre crece pensando que los hombres no lloran, cuando algo doloroso le ocurre en la vida, intenta reprimir el llanto y con él, el sentimiento de tristeza y su sombra, se hace mayor.

El problema de las sombras, es que cuando estamos sometidos a situaciones límite, toda la tensión acumulada, todo lo reprimido, se muestra en forma de una reacción desmesurada o completamente inesperada para los que nos rodean porque da la sensación de que no se corresponde con la persona que la muestra.

¿Pero que hay de interesante en conocer nuestras sombras? Cuando no somos conscientes de esa parte oscura nuestra, en momentos difíciles, no me podré controlar y aflorarán formas y reacciones de las que luego me arrepentiré y haré sufrir a los demás y a mi mismo. Sin embargo, cuando las conoces, cuando eres consciente de esa parte de ti y no las tienes escondidas y reprimidas, en situaciones complicadas, podrás controlarlas y sacar la versión coherente con la que decides mostrarte al mundo.

Al determinar qué cosas aceptamos y qué cosas no aceptamos de nuestra propia persona, cuando lo vemos en otros, sacamos nuestro dedo acusador hacia ellos, y los juzgamos ferozmente. Pero recuerda, Gandhi nos dijo que «cuando sacas tu dedo acusador hacia alguien, otros tres dedos apuntan hacia ti en tu mano».

Todos tenemos personas en nuestro entorno, de los que no aguantamos determinados comportamientos; pues bien, cuando observes que estás juzgando a estas personas, recuerda que te están mostrando una sombra. Desde el momento en el que te des cuenta de ello , podrás identificarla, aceptarla y tenerla presente para que no te sorprenda en los peores momentos. Además a partir de ese instante, notarás que lo que no soportabas de aquella persona, ya no es para tanto y poco a poco, tu relación con ella será menos difícil.

Mira a tu alrededor y observa a esas personas con curiosidad, descubre tus sombras y completa el ser completo que eres, con sus ángeles y sus demonios.

Tomando Conciencia, Viviendo en Coherencia