Cada noche, escribe en tu diario. Un poco lo que consideres importante para ti pero sobre todo, intenta hacer un balance emocional de tu día. Piensa en todas las emociones que han convivido contigo , etiquétalas y hazte consciente si te has permitido sentirlas o te has reprimido algunas.

Si te has reprimido alguna que consideras importante o que piensas que la tienes cada día en ti y no sabes gestionarla, trabájala con meditación.

Hazte consciente mediante la escritura de cuantas emociones conviven contigo cada día principalmente para estar atento y permitirte sentirlas .