ESTAMOS EN SITUACIÓN DE PANDEMIA

Estamos en situación de PANDEMIA. Esta palabra, nos pone los pelos de punta. Su definición es , Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región.

Con este solo dato, ya es normal que nos asustemos. Pero el problema se acrecenta muchísimo cuando nos pasamos todo el día hablando de ello o mirando televisión y noticias al respecto. Debemos estar informados, claro que si, pero esta sobre información hace que tengas todo el día conectados tus circuitos del miedo y que sin darte cuenta, tu cerebro esté en alerta o situación de estrés.

El miedo nos paraliza y nos pone en una situación, donde nuestro cerebro no piensa con claridad, donde nuestra circulación sanguínea se acelera por el ritmo cardiaco y nuestros órganos vitales no hace una correcta función por tener tu cuerpo preparado para un peligro de forma constante. Cuando nos pasamos todo el día impactados por las noticias, nos mantenemos en ese estado de estrés permanente.

Intenta informarte varias veces diarias para tu tranquilidad pero no de forma permanente.

¿Y QUE ACTITUD PODEMOS ADOPTAR ANTE ESTA SITUACIÓN.?

En primer lugar , vamos a pensar qué es lo que nos asusta tanto de esta situación.

Una pandemia pone en tela de juicio toda la supuesta superioridad del ser humano y la supervivencia en la tierra. Nos pensamos que somos superiores al resto de los seres vivos que cohabitan con nosotros en la tierra y sin embargo, un virus amenaza nuestra estabilidad social, sanitaria y económica.

Pensábamos que el cambio climático era una amenaza pero la mayoría de nosotros lo veíamos como algo lejano por esa falta de humanidad compartida que tenemos. Esto está aquí, en nuestros trabajos, en nuestros colegios, en nuestras casas. Cuando la amenaza real entra por la puerta de tu casa, una sensación de pánico te invade por completo y te bloquea y hace que te sientas profundamente vulnerable y temeroso.

¿Y que es lo que nos da tanto miedo? Evidentemente, en primer lugar la pérdida de la salud, nuestra y de los que nos rodean. Sabemos que muchos nos vamos a contagiar y no estamos acostumbrados a aceptar estas situaciones antes de tenerlas en casa. Pues bien, lo primero que has de trabajarte es esto, aceptar que esta enfermedad es una pandemia y que va a entrar en todas las casas. Debes mantener la calma y estar preparado para ser lo más útil posible, sin dramatizar, sin magnificar y sobre todo, sin victimizarte. Esto es un problema de todos, no entiende de razas, de edades, de nivel económico ni social, esto solo entiende de seres humanos.

Cuando esto entre en tu casa, bien sea porque te contagies tu o uno de los tuyos, ten pensado la forma de abordarlo. Cuídate y cuida de los tuyos y con tranquilidad, ten en cuenta que estás cuidando a tu sistema inmunológico que es lo que más necesitas ahora. El estrés hace que disminuya su capacidad.

Otro de los miedos es la pérdida de la vida, evidentemente esto nos aterra a todos. La muerte la rechazamos y no aceptamos que es parte de la vida pero las estadísticas están ahí. Debemos prepararnos para acoger la muerte de un % de nuestra población y si no te preparas, psicológicamente esto lo vas a acusar mucho. Debemos centrarnos en disfrutar de nuestras familias, a las que tengamos acceso y utilizar las tecnologías para estar cerca de aquellos a los que no podemos ver. (las video conferencias son una herramienta maravillosa en estos momentos)

Hazte consciente de todo el amor que te ha rodeado en tu vida hasta ahora y abrázalo con contacto del tipo que sea para sentirte arropado y apoyado. La soledad en un sentimiento muy cercano a la enfermedad y al miedo y no debes provocarlo. El estar en contacto con tus seres queridos y tus amigos serán de gran ayuda para mantenerte fuerte.

Otro de nuestros grandes miedos es la pérdida de nuestros trabajos. Bueno , está claro que es una situación de incertidumbre enorme y sobre todo, ahora tenemos que sacar esa capacidad de solidaridad y compasión con los que nos rodean. Mucha gente puede sufrir situaciones difíciles y tenemos que ayudarnos unos a otros y pensar que en cuanto esto termine, el mundo empezará a moverse otra vez y partiremos de nuevo.

Empieza a plantearte, por si esto se alargara mucho tiempo, un plan de alimentación más económico del que llevas actualmente y si tu situación cambiara drásticamente , ponlo en marcha sin improvisar. Piensa en hacer un menú básico , con el aporte calórico y nutricional suficiente sin caprichos ni lujos pero que tu y tu familia no sufráis carencias alimenticias en la medida de lo posible.

Ten preparado en casa un plan para si uno de vosotros coge el virus. Ten platos y cubiertos de plástico para el enfermo, ropa de cama y toallas preparadas y si tienes dos baños, ten uno preparado para la persona afectada. Debes establecer rutinas para cuidar a esa persona con el menor contacto posible. Si es un niño pequeño, tened previsto que solo el padre o la madre lo atienda y no se expongan los dos.

Si eres tu el que enfermas, ten previstas todas las precauciones posibles para proteger a tu familia.

Ten claro que salvo en los casos mas graves, esto lo vamos a pasar en casa y sin asistencia médica. No te angusties y solo si hay alguien con dificultades respiratorias claras, el cual debe acudir al hospital, ten claro que es cuestión de tranquilidad, paracetamol, agua y mucha paciencia y cariño.

Como parece que vamos a tener que estar mucho tiempo en casa y en nuestra cultura no estamos acostumbrados, haz una rutina diaria para tu día a día. Esto te ayudará a no caer en una situación de pereza, apatía que te alejará de las ganas de luchar contra esto.

Se que todo esto que aquí te digo, cuando la enfermedad entre por la puerta, el pánico nos  va a invadir por completo, pero recuerda, que podemos dramatizar todo lo que queramos que la situación no va a cambiar, y con tranquilidad y un poco de sentido común, vas a ser mucho más útil , tu daño psicológico va a ser mucho menor y en unas semanas, esperemos, esto empezará a dar la vuelta.

Esta situación creo que va ha hacer cambios profundos en la humanidad, cambios sobre nuestro sistema de vida que se ponen en tela de juicio ante una situación así. Esta es una sociedad profundamente egoísta para con el ser humano, dónde en unas partes del mundo gozamos de gran calidad de vida mientras vemos y permitimos, que en otras, seres humanos como nosotros, mueran en la más absoluta miseria y desesperación. Una sociedad que permite campos de refugiados sin esperanza alguna y que dibujan una estampa de la humanidad realmente horrible. Esta pandemia nos va a resituar a todos, o a los que sobrevivan y solo espero que esos cambios vengan tanto a nivel individual como colectivo tomando conciencia de la importancia del desarrollo de la Compasión que hemos olvidado por completo.

Ahora más que nunca os insisto en la ayuda que puede ser la meditación para vosotros en estos momentos. La claridad mental,  el bajar los pensamientos recurrentes y el aumentar vuestra calma y vuestra resiliencia, hará que puedas vivir esta crisis en la dimensión correcta que tiene y sacar todo tu potencial interior para actuar de la mejor forma posible, pase lo que pase.

Un abrazo y os deseo lo mejor.