Esta semana te invito a tomar cada día unos minutos de silencio. En este tiempo, reflexiona a través de la escritura y analiza cómo va tu duelo ante esta situación. Observa tu comportamiento, por las mañanas, por las tardes y a la hora de irte a dormir.

Cataloga tus días en función de tu estado de ánimo. Los días pueden ser muy parecidos o muy diferentes, en función de las fases de duelo que te acompañen cada día.

Analiza en tu diario si tu progresión en este proceso lleva una tendencia lineal o saltas de una fase a otra y viceversa según los días. Si es este último el caso, ten cuidado, esto es peligroso y puedes estar anclándote a todas las fases al mismo tiempo.

La escritura sobre cada una de las fases que estás viviendo y la gestión emocional que hagas con cada una de ellas, te ayudarán a ir cerrando y avanzando en este proceso en el camino de la aceptación y la adaptación.

Recuerda que para trabajarte cada una de las fases, debes hacerte las siguientes reflexiones.

  • ¿que emociones estoy sintiendo?
  • ¿son sentimientos reales, o imaginados?
  • ¿que me lo están provocando?
  • Toma decisiones al respecto para eliminar o bajar tu nivel de sufrimiento.

Conforme vayas superando fases del duelo, avanzarás y terminarás adaptándote con aprendizaje a esta situación que nos ha tocado vivir. Si en algún momento, percibes que retrocedes y te vuelves a enganchar en alguna de las fases ya superadas, no pasa nada, es normal, trabájala y sigue adelante.