Post Semanal

Cómo evaluar tu nivel de autoestima.

No es fácil evaluar cómo estamos en este sentido porque el tener un diálogo interno negativo, es muy habitual en el mundo en el que vivimos. Nos han convencido de que si nos exigimos mucho y nos tratamos mal en caso de no dar la talla, podremos mejorar y la verdad es que nada más lejos de la realidad.

Si a las creencias limitantes que tenemos de nuestra niñez y una sociedad que nos ayuda poco en este sentido, le añadimos un diálogo interno negativo muy feroz, lo normal es que nuestro concepto sobre nosotros mismos deje bastante que desear.

Vivimos en una falsa modestia donde da la sensación de que es mejor tener un mal concepto de nosotros mismos que un buen concepto. El diálogo interno positivo nos parece inútil y hasta ridículo y no es cierto. El impacto que tiene en nosotros el diálogo interno es muy importante y solo los que hemos experimentado el cambio entre hablarnos mal y hablarnos bien, podemos entenderlo. El darte comprensión, compasión y cariño es una experiencia preciosa, reconfortante y que se hace fundamental en los momentos difíciles. 

Para evaluar tu nivel de autoestima, has de hacerte tres preguntas fundamentales:

1.- ¿Soy consciente de que tengo valor como persona, sin nada que ver con mis capacidades, mis éxitos o mi aspecto físico?

En muchas ocasiones, me encuentro con personas que cuando hablan de sí mismos, jamás lo hacen de sus sentimientos, de su propósito en la vida, de su capacidad de amar, de sus pasiones. Te cuentan a qué se dedican en su vida profesional, te hablan de lo que han conseguido y dónde han llegado, pero esa información no te dice nada de ese ser, solo te habla de sus circunstancias.

Haz una reflexión de cómo te defines tú, no hacia los demás, sino hacia ti mismo en primer lugar. Que valor sientes que tienes ; cuales son las principales características como persona que te definen, olvidando lo que tienes como carta de presentación en tu aspecto físico o en tu curriculum vitae. Haz un recorrido por tu obra, observa tu legado para cuando dejes este mundo, observa tus sueños más profundos y evalúa si eres consciente de ese ser inmenso que eres.

2.- ¿Trabajo en sentir que amo y que disfruto de las personas y la vida?

Cuando uno llega a una edad en la que necesita cultivar sus relaciones en torno al amor, cuando empiezas a darte cuenta que las personas son cruciales en tu vida y que tu felicidad parte de ti mismo y a partir de ahí, empiezas a disfrutar de las personas que la vida te pone en tu camino, empiezas a cambiar tu escala de valores y de pronto, todo por lo que tanto has gastado una energía inmensa, pierde peso en tu escala de valores de forma crucial. Cuando se produce en ti este cambio, ya no te sientes esclavo de tu propia vida y sientes que la vida está para llenarte de experiencias enriquecedoras que le den sentido. De alguna forma, la vida está a tu servicio y no tú al servicio de la vida.

3.- ¿Pienso que todo el mundo tiene el mismo valor que yo? No valoro a los que me rodean, por sus capacidades, su aspecto físico o sus éxitos.

Cuando valoramos a las personas que nos rodean por sus capacidades, nivel de éxito o aspecto físico, genero prejuicios a mi alrededor y  esos prejuicios van directos a mi propia persona.

Las personas que más me llamarán la atención, serán personas que considere que tienen mayor valor que yo, en el sentido que sea y por lo tanto, siempre me sentiré pequeño e insignificante frente a ellos.

En las personas que piense que tienen menos valor que yo desde mis prejuicios, cerraré la puerta hacia la experiencia con ellos y no me daré la oportunidad de abrirme a conocerles y saber que tienen para aportar en mi propia vida y en mi experiencia.

Cuando empiezas a romper esos prejuicios, además de dejar de machacarte con comparaciones absurdas con todas las personas que consideras mejor que tu y hacen que tu autoestima caiga empicado, empezarás a darte cuenta de cuanta gente te rodea y de cuantas cosas buenas tienen que aportarte.

El igualar a todos los seres humanos como lo que son, seres humanos, te acerca al concepto de Humanidad Compartida, al desarrollo de la compasión y la verdadero sentido de tu existencia.

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2 comentarios

  1. Laura

    Que verdad más grande,aunque desgraciadamente la gente no indaga mucho en sí mismo ,solo en lo que tiene o hace

    • Es así. Con la velocidad a la que vivimos solo nos paramos en lo superficial para elaborar una opinión sobre las personas que nos rodean y esto hace que hagamos lo mismo con nosotros. Es importante ver el fondo de las personas para rodearte de quien necesitas.

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