¿COMO PODEMOS TRABAJARNOS EL SUFRIMIENTO PROPIO?

Continuando con el tema trabajado la semana pasada, es importante hacer un recorrido un poco más en profundidad por el Sufrimiento del ser humano de nuestro tiempo.

Todos nosotros, cuando gozamos de buena salud y la vida nos va según esperamos, todo fluye. Pero claro, la vida no es lineal, y ahora todos sabemos muy bien, que esa vida «perfecta» puede cambiar de la noche a la mañana y desaparecer para siempre.

Puede tratarse de una pérdida personal, de salud o económica y en ese momento, comenzamos un proceso natural de resistencia a esa nueva situación que no queremos en nuestra vida. Nuestros niveles de estrés y sus consecuencias físicas, se hacen palpables y de repente, sentimos que nuestros niveles de salud cambian de repente; ansiedad, insomnio, malas digestiones, alteración de ritmo cardíaco, empiezan a aparecer de golpe, como si hubieran estado ahí, aletargados dentro de nosotros y algo los hubiera encendido de repente.

Este sufrimiento, está muy condicionado por tu personalidad y con ella, tu nivel de resiliencia. La forma en la que se te ha educado, en un ambiente más o menos protector, con un sentimiento de seguridad adecuado o no, y unido a las experiencias que la vida te ha puesto de frente, van a definir la forma en la que asumas o aceptes todos los acontecimientos que te toquen vivir.

Pues bien, nosotros podemos empezar a definir nuestro futuro para dejar de sufrir o al menos, minimizar nuestros niveles de sufrimiento.

El Intelecto, sabemos que es muy importante para abrirnos camino en la vida y mucho más, en las dificultades. Tu nivel intelectual te dotará de herramientas para poder afrontar los retos de la vida, pero no nos confundamos, esto no es lo únco que necesitamos y aquí es donde, en ocasiones nos sentimos muy perdidos. Personas altamente cualificadas, son incapaces de enfrentarse a determinadas situaciones de la vida, dando la sensación de que todo lo trabajado y aprendido durante su trayectoria vital, no sirve para nada y no es así. El problema es que nos olvidamos de trabajar una parte fundamental para nuestro equilibrio vital. Te estoy hablando de las emociones.

Ya vimos en el capítulo dedicado a ellas, que la capacidad de vivir las emociones, sean de la índole que sean, te dará la capacidad para vivir en conciencia la realidad de lo que te pasa y te dará una visión real de tus necesidades en cada momento de la vida. Para poder afrontar la vida, con los cambios que nos va a traer, una correcta gestión emocional, unida al cultivo de tu intelecto, te dotará de las herramientas necesarias para poder abordarlos.

Hemos tener especial cuidado en la gestión de las emociones aflictivas, que son aquellas que nos paralizan. En este tipo de emociones, debemos estar muy vigilantes en tres lastres que normalmente, no nos dejan avanzar y nos estancamos en estados de sufrimiento permanentes, estos son:

  • La ignorancia de nuestro potencial
  • La pereza , como hábito de evasión de emociones desagradables.
  • El Miedo

Hablemos de la humildad.

Mi definición favorita para la humildad, es la capacidad de asomarse con curiosidad, con mentalidad de principiante, a todo aquello que la vida quiere mostrarte.

Cuando creemos que sabemos de algo, cerramos la puerta al conocimiento en esa materia, llenándonos de verdades absolutas y que nada tienen que ver con la realidad. Todas las personas de éxito de las que he leído sus perfiles, coinciden en su continua búsqueda curiosa de saber más, de todo , hasta de lo que ya saben.

Para trabajarnos la humildad es muy importante desarrollar el no juicio. Como hemos ido viendo durante el curso y el desarrollo de este blog, una de las actitudes fundamentales en Mindfulness es el no juicio. Esto nos permite ver lo que está ocurriendo, sin emitir juicios de valor basados exclusivamente en nuestra experiencia, brindándonos la oportunidad de ver más allá de lo que ya sabemos o conocemos y explorar otros puntos de vista diferentes al nuestro.

Acompañando a esta humildad, se desarrolla paralelamente la responsabilidad, que nos dotará de la capacidad de respuesta ante las dificultades, sin adoptar el papel de víctima. En ocasiones, cuando cometemos un error, en vez de asumir nuestro error con responsabilidad, tendemos a victimizarnos para no asumir esa parte nuestra. Cuando afrontamos las consecuencias de nuestras decisiones con humildad, lejos de sufrir, nos hace partícipes directos en el posible camino de solución.

La humildad va acompañada de la capacidad de reflexión. Si tenemos inquietudes de aprendizaje en nuestra vida, especialmente en las dificultades. nos abriremos desde esta humildad al máximo al aprendizaje de cada experiencia mediante el ejercicio del silencio, la calma y la reflexión en profundidad.

Cómo vemos el futuro, determina cómo vemos el presente. Tenemos que ver un futuro ilusionante, nos tenemos que focalizar en lo positivo, generar posibilidades y parar el diálogo interno negativo.

El mundo es un lugar incierto, lleno de inquietudes y de cambio y ahora más que nunca, debemos estar orientados hacia ese futuro ilusionante. Para ello, lo vamos a hacer desde dos puntos de vistas fundamentales:

  • El entrenamiento mental: La meditación te va a dotar de los mecanismos de aceptación, adaptación y calma necesarios para trazar este objetivo.
  • La recuperación de nuestros valores. Esta situación que estamos viviendo, ha sido un punto y aparte en esta locura de vida que llevamos y nos ha hecho replantearnos los valores más importantes para afrontar lo que nos viene. Recuerda que nuestros valores, por definición es todo aquello, que a mi, como ser humano, me perfecciona.

Olvidémonos ya de estados de sufrimiento continuos, de estados paralizantes y de vivir con la sensación de que siempre cometemos los mismos errores.

El pasado debe informarnos, pero el futuro es el que ha de definir nuestro presente. De esta forma, adoptaremos actitudes positivas, dando paso a la creatividad como capacidad para ver las nuevas oportunidades que nos trae cada experiencia de la vida y avanzar con lo que nos toque vivir en cada instante.

Vamos, empieza esta nueva forma de vivir, saca tu mejor versión y adelante!!!!