Esta semana nos metemos en terrenos movedizos. El Perdón es de los movimientos internos que más resistencia encuentran en nosotros. Cuando decidimos tener odio o rencor a alguien que nos ha hecho daño, construimos una coraza de resistencia, de aparente frialdad, para mantener estos sentimientos vivos en nosotros hacia esa persona. Con el tiempo, pensamos que sencillamente, la vamos colocando en el olvido y la ignorancia, pero no es así, cada vez que algo te recuerda a esa persona, tus emociones de odio y rencor afloran y te acompañan, con todo el daño que te hacen.

Cuando perdonamos, nos liberamos definitivamente de esas emociones y evitamos sus efectos en nosotros, el perdón en una declaración de libertad, es la decisión de ser feliz, a pesar del daño sufrido.

Bienvenido a la libertad.