Coge tu diario cada día e intenta fijar la gran diferencia que has notado en tu percepción del mensaje en la conversación elegida para practicar la escucha activa.

Normalmente , de una conversación rutinaria, donde apenas trabajarías la atención, cuando decides hacer una escucha atenta, un mundo inmenso se abre delante de tus ojos donde, en personas en las que apenas percibes nada porque crees que las conoces y sabes cómo sen encuentran, percibes mucha más información, de su persona y de su estado actual.

Escribe sobre esa persona, qué te ha comunicado, qué percibes en su mensaje, cómo crees que se encuentra, nota si has desarrollado empatía a lo largo de la conversación y sobre todo, analiza cómo has trabajado, los ritmos, los silencios, las pausas y la elaboración de tu respuesta.

Llevar a tu diario estas sensaciones, te hará consciente de la importancia y la gran diferencia de ir por la vida con una escucha de calidad o no.