Esta semana te pido que elijas un día cualquiera, donde decidas escribir sobre las quejas más importantes que tienes en tu vida, las que salen todos los días, las que te acompañan siempre, esas quejas que forman parte de ti porque suponen cosas que te molestan en tu día a día.

Una a una, las escribes y al lado, categorízalas entre:

  • leve
  • media
  • grave

Esta categorización hazla en función de cuanto sufrimiento te produce el hecho que hace que te quejes cada día de los mismo.

Cuando termines tu lista, haz una nueva solo con las graves. Piensa en profundidad:

  • Qué me lo está provocando
  • Cuánto me afecta en mi vida
  • Cuánto valor le doy y por lo tanto, cuánto me limita.
  • ¿He intentado cambiar algo o solo me quejo sin buscar estrategias de cambio de esa situación?

Una a una, verás que el resultado es mucho más sencillo de lo que parece y el desgaste es enorme por tu parte si tan solo te quejas y produces sentimientos de frustración.

Cuando termines con las graves, pasa a las medias y finalmente las leves.