Cada verano, en el tiempo de vacaciones solemos hacer un pequeño balance muy necesario y saludable sobre nuestra vida. De alguna forma, observamos el año en nuestra familia, nuestro trabajo, nuestra salud…..

De esta pequeña reflexión, suelen salir bien intencionados propósitos de mejora y entre ellos, está el comenzar a practicar algún deporte. Para algunos, este propósito nace de la intención de perder algo de peso, en otros de tener un cuerpo más en forma y por lo tanto ganar en salud.

¿Pero sabes en realidad los beneficios que aporta el deporte en tu cuerpo? déjame que te los cuente a grandes rasgos:

A NIVEL FÍSICO:

  • Tonifica el cuerpo
  • Aumenta la energía y la resistencia física
  • Mejora el sistema digestivo
  • Mejora la circulación sanguínea
  • Mejora el sistema inmunológico
  • Mejora el sistema cardiovascular
  • Evita enfermedades relacionadas con la obesidad
  • Mejora la absorción de vitaminas y minerales

A NIVEL MENTAL:

  • Reduce los niveles de estrés y la ansiedad
  • Mejora la calidad y cantidad de sueño
  • Contribuye al bienestar mental y previene la depresión
  • Mejora la memoria a largo plazo
  • Retrasa el envejecimiento cerebral

Los efectos físicos son bastante conocidos pero quiero hablarte un poco de por qué estos beneficios a nivel mental.

El primer beneficio y más importante para el cerebro es que aumenta su longevidad a largo plazo y sintomatologías de enfermedades como el Alzheimer y demencias tardan más en aparecer. Cuando hacemos ejercicio, estimulamos el nacimiento de nuevas neuronas y conexiones neuronales en una zona del cerebro llamada Hipocampo gracias a la neuroplasticidad del cerebro. Con la práctica del ejercicio estamos alargando la vida útil de nuestro cerebro que tiene todo que ver con nuestra calidad de vida en la edad tardía.

Pero además, la práctica del ejercicio tiene unos efectos inmediatos como son la mejora del estado de ánimo, ya que estimulamos de manera directa neurotransmisores positivos como son las hormonas

  • Serotonina, nos ayuda a tener un estado de ánimo tranquilo y relajado.
  • Dopamina, responsable de la motivación y el placer.
  • Oxitocina: hormona del amor
  • Endorfina, hormona de la felicidad.

Además , con el ejercicio físico, estamos mejorando la actividad de nuestra corteza prefrontal. Con esto mejoramos nuestra capacidad de manejar y centrar nuestra atención con una sola sesión de entrenamiento.

Como ves, si ya éramos conscientes de los beneficios de hacer deporte a nivel físico, los beneficios a nivel mental son sencillamente extraordinarios. Por esto, la práctica del ejercicio no debería ser opcional para nuestra salud.

Hace años, el ejercicio se consideraba una actividad apta para gente joven y personas que fuesen aficionadas a la actividad física. Ahora, tras muchas publicaciones científicas sobre los beneficios del deporte, éste está indicado para todas las personas y a todas las edades.

Es importante realizar un ejercicio físico adaptado a nuestra edad, condición física y gustos. Evidentemente, si no somos conscientes de nuestras limitaciones físicas, podemos ponernos en peligro si realizamos una actividad deportiva demasiado intensa.

Pero lo que quiero tratar en este post es por qué nos cuesta tanto, aún sabiendo sus beneficios, hacer deporte de forma continua.

En primer lugar, cuando nos proponemos empezar con la práctica deportiva, una vez elegido el deporte que queremos practicar, debemos elegir el lugar donde realizarlo. Ha de ser un sitio que no esté muy alejado de tu domicilio, a ser posible para poder ir caminando, donde encontremos unas instalaciones adecuadas para su realización y si requiere de monitorización, donde haya profesionales adecuados para ello.

Todo esto es muy importante, en primer lugar para superar la pereza de tener que conducir hacia el lugar de la práctica del deporte, ahorrar en tiempos de desplazamientos y evitar lesiones por una mala práctica.

Son muchas las barreras que nuestra mente y nuestro cuerpo nos ponen a la hora de comenzar. Por muy motivamos que estemos, pasados los primeros días, enseguida nos vendrán a la mente excusas como :

  • Falta de tiempo
  • Cansancio
  • Sensación de torpeza
  • Un sufrimiento importante en los primeros minutos de las práctica.

Sobre la falta de tiempo es como todo, querer es poder y si nos organizamos, podremos encontrar el tiempo para su práctica. Cuando notes esa barrera, has de pensar en los beneficios que realmente te aporta en tu salud y priorizar sobre otras actividades que seguramente tienes en tus rutinas y que para nada, te aportan dichos beneficios. Muchas veces es cuestión de prioridades. Para que te hagas una idea, cuando estaba en la Universidad estuve nadando de lunes a viernes a las 6 de la mañana durante dos años. En la época en que tenía tres niños pequeños, corría en una cinta de correr en casa (que adornaba mi salón) por las noches porque no podía dejarlos solos.

Si tienes una situación familiar que te impide acudir a un centro, puedes buscar multitud de deportes para su práctica desde casa, con monitorización on line. Esto ya no es una excusa.

Si sientes mucho cansancio tienes dos opciones, descansar más por la noche acostándote antes y sacando más horas de sueño o cambiando el horario de la práctica del deporte a una hora en la que te sientas más activo. A veces, más que cansancio sentimos pereza y esto tiene más que ver con la falta de motivación y autoestima que con el cansancio físico. Reflexiona sobre tu caso.

En muchas ocasiones, empezamos a practicar un deporte y en las primeras clases, nos sentimos a años luz de hacerlo tan bien como el resto de nuestros compañeros de clase. Sin embargo, en el deporte, la progresión si se tiene constancia es muy rápida y en pocas semanas, percibes que tu mejoría es enorme motivándote de forma muy positiva. Solo date la oportunidad.

Si no estás en forma, en cualquier deporte, los primeros minutos son durísimos. El cuerpo no está hecho al sobre esfuerzo muscular y respiratorio que requiere y tus sensaciones son de no poder soportar el entrenamiento previsto. Al principio, debes ir a tu ritmo y parar las veces que sean necesarias pero lo normal, es que esta sensación dure los primeros 10 minutos, ya que cuando el cuerpo calienta, esas sensaciones tan fuertes van bajando y poco a poco, el tiempo pasa y aguantamos la sesión sin problemas.

Pero sobre todo, la principal barrera que nos encontramos a la hora de la práctica del ejercicio físico es, en primer lugar, la falta de concienciación de lo importante que realmente es hacerlo y espero que este post haya cambiado tu visión al respecto. En muchos de nosotros, está muy arraigada la creencia de que el ejercicio se practica para adelgazar y con esta visión desde los prejuicios (los gordos no gustan y los delgados si) nos pone en una posición de prohibición, de escasez y de castigo que jamás te ayudarán a motivarte y a superar las barreras naturales que te he contado.

En segundo lugar es la falta de autoestima. Esta sociedad en la que vivimos, va minando de forma silenciosa nuestra autoestima y sin darnos cuenta, nuestro nivel de auto cuidado es muy escaso. Nuestro diálogo interno es tremendo y nos damos mucha «más caña» de la que nos merecemos. Con lo cual, la práctica del ejercicio no la tomamos como un acto de mimo y cuidado hacia nuestro cuerpo, sino de castigo para intentar estar mejor para los demás.

Pues déjame que te diga, que así jamás harás deporte. Las personas que lo practicamos, nos tomamos el deporte como algo fundamental para nuestra salud, lo hacemos para cuidarnos y no para gustar a los demás. Le dedicamos un tiempo valioso, pero nos aporta tantas cosas, que es uno de los mejores momentos de la semana. Los resultados son palpables en pocos meses y nuestra motivación, nada tiene que ver con falta de autoestima ni con prejuicios, tan solo tiene que ver con amor hacia nosotros mismos. Cambia tus creencias y bienvenido al precioso mundo del deporte.

La práctica de Mindfulness te hace consciente de la importancia de cuidarte, de soltar esos prejuicios y esos estados de estar más pendiente de lo que los demás perciben de mi que yo mismo. Te ayuda a tomar conciencia de tu responsabilidad para tu salud, física y mental y por supuesto, hará mucho más fácil que integres el deporte en tu vida.