Si eres de las personas que haces deporte, quiero que esta semana focalices ese tiempo de deporte en hacerlo en atención plena. Observa tu cuerpo, tus músculos, tu progresión a lo largo de tu entrenamiento. Observa cómo te sientes al empezar y cómo te sientes al terminar.

Hazte consciente del cambio en tu estado de ánimo después de tu entrenamiento, de tu circulación sanguínea, de tu mejora de la flexibilidad, de tu posición más erguida, de tu respiración más amplia y efectiva, hasta de la fuerza de tu corazón.

Si eres de las personas que no haces deporte y decides comenzar a probar, por ejemplo caminando, hazlo de forma consciente. Centra tu atención en tu postura corporal antes y después, en tu respiración, en tu pulso cardiaco, en tu estado de ánimo. Toma conciencia de los beneficios tan inmediatos que tienen una sola sesión de entrenamiento y sobre todo, hazte consciente de lo que tu cuerpo y tu mente sientes cuando haces algo para cuidarte.