Esta semana quiero que al escribir pienses en una situación donde alguien te haya hecho sentir mal, por tratarte de forma incorrecta, por no escucharte, por decirte algo ofensivo, en resumen, por no darte el valor que tienes….

Describe cómo te sientes en ese instante, describe qué emociones afloran en ti, describe tu estado de ánimo, tu autoestima, tu sensación de bienestar y felicidad en esta vida en esos instantes.

Ahora piensa en alguien que te cae mal, que no te gusta o sencillamente, te pone de los nervios. Cuando se dirige a ti, piensa en cómo lo escuchas, cómo lo miras, cómo le respondes y aunque esa persona, para ti no tiene gran valor, hazte consciente de las consecuencias de tus gestos, de tus actos, de tu comunicación. Seguramente, si esa persona tiene que hacer la primera parte de este ejercicio, pensaría en ti y leyendo cómo nos sentimos cuando alguien nos muestra desprecio, nos podemos hacer conscientes del efecto que nuestro comportamiento tiene en los demás.

Uno de los retos más grandes de esta sociedad es la recuperación de la amabilidad, hacia todos. Porque al igual que yo quiero que se me trate y se me valore como corresponde, el resto de las personas que me rodean, sean de mi agrado o no, lo merecen igualmente.

Si todos entendiéramos esto, la hostilidad a la que nos vemos sometidos cada día, se diluiría para siempre.

Empieza por hacerlo tu.