Como ya hemos visto en post anteriores, las emociones son estados afectivos que vivimos y que son muy necesarios para poder responder a los estímulos y circunstancias externas que se nos presentan en la vida.

Por esto, sabemos que las emociones son muy necesarias, todas ellas, sabemos que son espontáneas y poco duraderas. Además, todas la emociones producen un efecto físico en nosotros ya que ponen en marcha los mecanismos bioquímicos necesarios para realizar esos procesos de adaptación puntuales.

Tendemos a catalogar las emociones entre emociones buenas y malas y en realidad, todas las emociones son igual de necesarias. Las podemos diferenciar de forma más correcta entre agradables y desagradables.

Para que nos hagamos una idea sobre la importancia de que todas son importantes y que no debemos resistirnos a ninguna de ellas, he de contarte que cuando el ser humano nace, trae al mundo lo que llamamos emociones básicas, primarias y a partir de éstas que le ayudan a la supervivencia , nada más y nada menos, la persona va desarrollando otros cientos de emociones asociadas a éstas.

Estas emociones básicas son : Miedo, Sorpresa, Asco, Ira, Alegría y Tristeza.

Como podemos ver, cuatro de ellas son de las que consideramos desagradables y sin embargo, son fundamentales para poder sobrevivir.

Introducido esto, empecemos a ver qué es la Inteligencia emocional.

Podemos decir que la Inteligencia emocional es la capacidad de percibir, expresar, comprender y gestionar las emociones. Como definición es aparentemente sencillo pero en la sociedad en la que vivimos, es algo realmente difícil.

Nos han enseñado desde pequeños a reprimir y no permitir a estas emociones desplegarse en nuestro cuerpo con la naturalidad que requieren, siempre se han considerado como signos de debilidad hasta hace relativamente pocos años y además, cuando las emociones van acompañadas de elementos muy emotivos, se han designado como inapropiados, por ejemplo, llorar en público.

¿Cuáles son los principales bloques para poder trabajarnos esta inteligencia emocional?

  • Capacidad de sentir nuestras propias emociones y las de las personas que nos rodean: Debemos ser capaces de detectar, de identificar qué emociones estamos sintiendo y así reconocer sus efectos y los cambios que producen en nosotros para ayudarnos a esa adaptación que requiera una circunstancia determinada. Muchas veces, el confundir determinadas emociones con estados de ánimo diferentes, puede dar lugar a reacciones inapropiadas, toma de decisiones equivocadas u otras actuaciones de las que luego nos podemos arrepentir.
  • Autorregulación: Una vez que podemos reconocer nuestras emociones, debemos conocer cómo gestionarlas para que no nos desborden y podamos tomar el control lo antes posible cuando las sintamos, así como hacernos conscientes del aprendizaje que cada circunstancia trae. En ocasiones, la incapacidad para gestionar determinadas emociones como la ira, pueden dar lugar a sentimientos anclados en nosotros, como puede ser el resentimiento que hacen que algo que debe durar unos minutos, se convierta en un sentimiento que se quede con nosotros de forma permanente.
  • Autoconocimiento: Cada persona vive las emociones de una forma diferente, no hay una regla generalizada para ninguna de ellas. Aprende a entender cuáles son tus principales preocupaciones y qué cosas te meten en determinadas emociones desagradables de forma que puedas evitarlas en la medida de lo posible, no te sometas de forma gratuita. Conocerte, aceptarte, perdonarte y quererte ayudan a entender tus diferentes estados emocionales.
  • Empatía. El ser humano es un ser social por lo que necesita a otros seres humanos para casi todo en su vida. Por ello, hemos de procurar que nuestras relaciones sociales sean sanas y armónicas. Para ello, hemos de interesarnos por los que nos rodean de verdad, con la capacidad de ponernos en su lugar y estando cerca de quien nos necesite.
  • Habilidades sociales. Al hilo de lo anterior, necesitamos saber relacionarnos con nuestro mundo, para ello, debemos dominar determinadas técnicas de comunicación. El habla consciente y la escucha activa son las herramientas fundamentales para poder desarrollar estas habilidades .

Estos son los cinco criterios básicos para poder trabajarnos nuestra inteligencia emocional . A partir de este momento, se nos abre un horizonte precioso de trabajo para conseguir una gestión de las emociones que te sea útil y sobre todo que te aporte las funciones que realmente tienen las emociones para ti que son la supervivencia, la adaptación y el aprendizaje en cada cosa que te ocurre.

Durante las próximas semanas, el el blog trataremos cada semana una emoción básica para darte claves de entrenamiento para su reconocimiento y correcta gestión.

Tomando conciencia, viviendo en coherencia.