Esta semana te propongo que hagas una gráfica con el perfil de tu ira. Te muestro un ejemplo:

Esta es una gráfica donde vemos el inicio de la emoción y cómo va aumentando de forma gradual, con una curva no muy pronunciada. Esta es una persona con cierto aguante, que va llenándose poco a poco de la emoción y llega a la explosión con tiempo suficiente para pararlo con una correcta gestión. Sin embargo, también vemos en esta gráfica que el enfriamiento también es progresivo y le cuesta bastante tiempo, con lo que esta persona tendrá una fase de sufrimiento bastante alta.

Otras personas , tienen la curva mucho más pronunciada, de forma que explotan enseguida y su enfriamiento también puede ser muy rápido.

Quiero que esta semana, hagas tu curva de la ira, identifica si en esa fase inicial tienes tiempo suficiente para redirigir esta emoción y poder hacer una gestión adecuada. Además, observa lo larga que es tu bajada y date el espacio suficiente para que esa ira baje en caso de sufrirla.

Cuando nos conocemos, cuando identificamos esta curva, somos capaces de actuar antes y después de esa explosión para poder hacer esa gestión que tanto nos puede ayudar.