Coge tu diario y recuerda la última vez que sentiste la emoción de la sorpresa. ¿qué pasó? ¿Fue una sorpresa buena o mala? ¿cómo te sentiste? ¿cómo gestionaste la incertidumbre ante lo inesperado? analiza tus sensaciones corporales en ese momento, si te ayuda, cierra los ojos y visualiza ese momento.

Escribe sobre todo esto y cuando te hayas situado, intenta detectar que emociones se desencadenaron tras la sorpresa inicial.

Analiza como te afectan las sorpresas, la incertidumbre y la sensación de no controlar la situación. Escribe sobre tus emociones secundarias y concluye con una evaluación personal de tu relación con esta emoción.

A raíz de los resultados, explora como puedes mejorar tu gestión de esta emoción y que la disfrutes…..