Esta semana te propongo llevar a tu práctica informal el olor del otoño. Si sales a caminar en algún momento del día, te invito a que percibas los olores de otoño, la humedad, las hojas caídas, el fresco que viene. Estos olores nos invitan a abrigarnos, a recogernos, a prepararnos para el frío invierno …

Cuando centramos nuestra atención en el sentido del olfato, nos podemos transportar a determinadas épocas, a determinadas personas y situaciones. Prestar atención a uno de nuestros sentidos, nos conecta con el presente y nos sitúa en el momento en el que vivimos pero también nos puede producir bellos e interesantes sentimientos de nostalgia.