De este año me quedo…..

Así ha empezado una preciosa campaña en la que he participado en redes a través de una maravillosa asociación @FFpaciente que os invito a seguir y que pretende dar visibilidad a pacientes de enfermedades «raras» o al menos, enfermedades no comunes.

Participar en esta iniciativa me ha hecho consciente de cuantas cosas inmensas ha tenido este año que todos maldecimos. Hemos pasado miedo, hemos sufrido, hemos llorado pero también ha sido una experiencia brutal de «pies a tierra» de la que todos debemos llevarnos aprendizajes importantes.

De este año me quedo con el tiempo que he pasado conmigo misma, de la conciencia de autocuidado y de los momentos de soledad que me han hecho «estar» con esta Mamen que tanto necesito. Estos momentos en los que he explorado mi pasado, en busca de una resiliencia, una valentía y un optimismo que me sirvió para salir a la calle a seguir adelante, a adaptarme a las circunstancias y a buscar esas ganas de vivir a pesar del terror que traían las noticias a diario.

He explorado mi pasado en busca de la creatividad olvidada por culpa de mi agenda, en busca del amor que mi corazón esconde por culpa del miedo a la opinión de los demás, en busca de mis valores olvidados por culpa de una autoexigencia estúpida que no me lleva a ningún sitio bueno, en busca de la sencillez que yo misma abandono para cubrir las necesidades de otros, en busca de mi yo de verdad, y que gozada…

De este año me quedo con los tiempos en familia, donde tres adolescentes me han mostrado la belleza de la juventud que se abre paso hacia una vida llena de ilusión, de esperanza y sobre todo, de hambre de vivir. Una juventud que nos ha dado lecciones de capacidad de respuesta y adaptación, una juventud que se reinventa si es necesario y no pone resistencia si se trata de avanzar hacia adelante.

De este año me quedo con los niños, que nos han dejado boquiabiertos con esa lección que nos dieron en la vuelta al cole, con disciplina, sin dramatismos y con una valentía y naturalidad que nos devolvió la calma y rompieron de un plumazo toda la histeria colectiva.

De este año me quedo por supuesto con nuestro personal sanitario, que sin quererlo ni pretenderlo, se convirtieron en los héroes de esta guerra y que a pesar del terror, aguantaron hasta la extenuación.

De este año me quedo con la toma de conciencia de que puedo vivir con mucho menos, pero no soy nada sin las personas de mi vida.

De este año me quedo con la inpermanencia de la vida, donde todo cambia de forma constante, donde nada es para siempre, donde si no exprimimos el presente, no vives nada.

De este año me quedo, volver a celebrar la vida.