Esta semana te acompaño a explorar en una situación que quieras o no, te va a tocar lidiar en algún momento de tu vida.

El sufrimiento propio es algo que estamos trabajando en profundidad en muchas semanas de este blog, pero ¿qué ocurre con el sufrimiento de nuestros seres queridos?

El sufrimiento de las personas que amamos, es una de las cosas que más nos desestabilizan emocionalmente porque está totalmente fuera de nuestro control y por lo tanto, nos hace sufrir a nosotros.

Cuando una persona de nuestro entorno sufre por la circunstancia que sea, el papel del acompañante no es fácil ni agradable. Afrontar ver a tus seres queridos romperse, nos abre en canal y la gestión de nuestras emociones es crucial para ser útil en esos momentos y no rompernos en nuestro propio dolor.

Una de las cosas que solemos hacer cuando nos encontramos en esta situación, es establecer una fuerte conexión empática, absolutamente normal con la persona que está sufriendo, pero aquí viene nuestro error, si no sabemos estar presentes y recordar que nosotros no somos la persona que sufre, solemos intentar que el otro asuma la situación como lo haríamos nosotros. Su realidad nada tiene que ver con la tuya, ni con tus experiencias y en ocasiones, generamos más tensión que ayuda con este tipo de comportamientos.

La gestión de un buen acompañamiento en el dolor de otro es un tema interesante para profundizar desde la conciencia, desde el punto de vista Mindfulness

Como cada semana, te invito a trabajar a través de

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