Esta semana te propongo que repases aquellas partes de tu vida donde se han hecho heridas, heridas a veces cerradas y otras no. Son momentos de la vida donde sentimos que vamos acumulando una serie de experiencias que se quedan en nosotros para siempre aunque podamos continuar hacia adelante. El sufrimiento nos marca, nos enseña y nos cambia la forma de ver y afrontar la vida.

En este repaso de tu vida, cuéntate aquellos momentos, pero en vez de centrarte en ese malestar, en ese dolor, céntrate en todo lo aprendido , en todo lo enlazado, en todo lo vivido como parte de tu existencia .

Tomar conciencia de estos momentos nos da la posibilidad de sacar el aprendizaje que la vida tiene para nosotros en esos momentos y sobre todo, nos ayuda a afrontar lo siguientes con mucha más resiliencia.