La ignorancia elegida es una forma de no tomar conciencia sobre la realidad que nos rodea. Mirar hacia otro lado, decidir no ver las publicaciones científicas que critican nuestra forma de vida nos libra de un sufrimiento sobre la propia bajeza del ser humano.

La información es extensa y dolorosa y claro, para poder seguir corriendo como pollos sin cabeza en esta vida de locos, no podemos detenernos en mirar las consecuencias de nuestros actos como sociedad.

Pero ¿de verdad esto nos va bien?

Os dejo mi reflexión semanal al respecto como cada semana a través de

  • Post Semanal
  • Práctica formal
  • Práctica informal
  • Instrucciones para tu diario de mindfulness
  • Noticias y enlaces de interés
  • Imagen de la semana