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Te dejo tres testimonios de vida, de resiliencia…

Si algo merece hoy la pena en este blog, es esta parte.

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2 comentarios

  1. M. Dolores Hernández Campillo

    Hola Mamen, gracias por los testimonios que has aportado esta semana.
    Yo también he padecido cáncer de mama, en dos ocasiones, diferente en ambas mamas. Es cierto que cuando recibes el diagnóstico, tu vida da un vuelco, ese día tú trabajo, proyectos e ilusiones se paralizan de golpe. Tú vida se detiene por completo, se acaban las prisas, el correr contra reloj todos los días, el asumir obligaciones que no son las tuyas propias…..etc.
    Piensas en la mala suerte que has tenido, lloras, te enfadas, te revelas, no lo entiendes…, pero eso dura poco.
    Hay que sacar toda la fuerza que te queda en esos momentos, para ganar una de las batallas más difíciles e inesperadas de tu vida. Y es cierto que no sabes de dónde sacarla, pero se hace!, y con más ganas que ante cualquier otro obstáculo, porque el miedo a la muerte, que te invade en ese corto espacio de tiempo, hacer crecer la necesidad de afrontarlo, sacar de tu interior fuerzas y ganas de luchar, que no imaginabas que tenías.
    Aunque resulte raro de entender, para mí, a pesar de la dureza de los tratamientos, significó una experiencia gratificante.
    Me hizo cuidarme, pensar en mí, quererme un poquito, conocerme, dejarme ayudar, crecer interiormente, dedicarme tiempo, que nunca lo había hecho. Porque mi vida siempre había girado alrededor de los demás.
    Deciros que el afrontar estos procesos positivamente, es tan importante como los tratamientos a los que nos sometemos.
    Y, aunque se viven momentos difíciles, en los que parece vamos a desfallecer, os puedo decir que se superan.

    • Como me emociona tu comentario. De eso va este post, de tomar conciencia de esas fuerzas internas que tenemos y que no sabemos que están ahí. Las encontramos en momentos durísimos como el que cuentas y te ayudan a darle la vuelta a la situación, convirtiéndola en un momento de aprendizaje, crecimiento y amor por ti mismo. Un millón de gracias por compartir tu experiencia en este espacio. De lo que más se aprende es de testimonios como el tuyo. Cuídate mucho

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