Esta semana vamos a trabajarnos las conversaciones con la gente jóven de nuestro entorno.

Cada vez que mantengas una conversación con una persona joven de tu entorno familiar o laboral, observa tus actitudes frente a sus opiniones:

  • ¿Le das el mismo valor que a las tuyas o por el hecho de ser más jóvenes piensas que no tienen nada que enseñarte?
  • ¿Emites en tu pensamiento juicios de valor por su condición de jóven?
  • ¿Piensas que son una muestra clara de la falta de experiencia en la vida y por eso tienen una visión poco realista de las cosas?
  • ¿Piensas que sus problemas no son grandes problemas y que magnifican las cosas?
  • ¿Piensas que los jóvenes de ahora pertenecen a una generación débil, poco resiliente?

Si estas preguntas te hacen tomar conciencia de que tienes esos prejucios hacia los jóvenes de tu entorno, te invito a reflexionar al respecto y a dar pasos para abrir tu mente en un trabajo de aceptación y empatización por las personas jóvenes, personas que necesitan integrarse en el mundo de los adultos y que están tan afectados por la situación que estamos viviendo.

Como práctica informal, te propongo conversaciones conscientes con los jóvenes de tu entorno, con respeto y compasión. La frescura que los jóvenes nos pueden aportar en la vida, es un valor fundamental para mantener el equilibrio.