Nuestra mente suele sabotearnos fuertemente siempre que intentamos salir de nuestra zona de confort.

Siéntate tranquilamente delante de tu diario esta semana y hazte la siguiente pregunta:

¿Que has dejado de hacer en tu vida por miedo a no ser suficiente, a no dar la talla?

Describe la situación, cómo te la imaginas, cómo hubiera sido llevarlo a cabo, qué soñabas cuando tenías esto en mente.

¿que te impidió intentarlo? ¿cual fue la excusa que te puso tu mente?

Normalmente, cuando vamos a hacer algo que nos saca de la zona de seguridad, de lo conocido, algo nos dice que lo queremos, que es el momento, pero el poder de la mente, en muchas ocasiones gana y nos asusta, nos cuenta que no somos suficiente, que si sale mal será una catástrofe.

Pregúntate: ¿que era lo peor que podía pasar si lo intentabas? ¿realmente mereció la pena no intentarlo?

La mayoría de las personas, cuando están cerca de la muerte, no se suelen arrepentir de lo que hicieron mal, suelen hacerlo de lo que no se atrevieron a hacer.

Es posible que ahora no tenga sentido en el tiempo hacer esta reflexión, pero aunque no sea para hacer lo que en aquella ocasión dejaste de hacer, que te sirva para lo siguiente.