Dentro de los beneficios del Mindfulness, es muy interesante profundizar en uno de ellos de aplicación directa en nuestra vida personal y profesional.

Este es el aumento de la capacidad de concentración y la productividad.

Normalmente vivimos en unas jornadas laborales super activas, con agendas apretadas y con un millón de cosas que hacer que generalmente, debemos postergar por no poderlas cumplir cada día.  Esto nos produce una sensación estresante que nos lleva a sentir que vamos siempre a la carrera sin una meta clara.

La ciencia lleva más de 50 años investigando los efectos del Mindfulness en el cerebro y desde hace ya muchas décadas, se ha demostrado que el entrenamiento en esta disciplina, produce cambios cerebrales muy interesantes para nuestro desarrollo de la atención.

A través de la resonancia funcional magnética, que mide la actividad cerebral en cada una de nuestras actividades, el dr. Judson Brewer, director del Centro de Investigación del Mindfulness adscrito a la Universidad de Massachusetts, enfocó sus estudios principalmente en la red neuronal por defecto. Esta red, que incluye distintas áreas cerebrales, nos demuestra que el cerebro humano nunca descansa.

Todo tenemos experiencias donde hacemos determinadas cosas de forma rutinaria y no necesitamos pensar para hacerlas. El cerebro, automatiza estas acciones para consumir menos energía en su realización (por ejemplo, cuando conducimos, al principio vamos con los cinco sentidos puestos en la conducción y pasado un tiempo, podemos desplazarnos casi sin pensar en lo que estamos haciendo).

Esto es lo que los científicos denominan “el piloto automático”. En este estado, nuestro nivel de alerta baja muchísimo. La mente divaga y se encuentra tan perdida en sus pensamientos, que está muy poco atenta a lo que está ocurriendo a su alrededor.  Sin embargo, en este estado, hay una hiperactividad de la memoria y la imaginación.

El funcionamiento de la “mente errante” tiene un enorme impacto en nuestro estado de ánimo. Cuando estamos en piloto automático, nuestra mente va hacia hechos del pasado que nos han producido sufrimiento, que no hemos superado o que de alguna forma nos han marcado o se va hacia el futuro, a imaginar a través de nuestros miedos e incertidumbres, las peores escenas posibles de nuestro futuro inmediato.

Esto hace que en nuestra actividad laboral, en cuanto el cerebro entra en contacto con una actividad que considera conocida, conecta esta red neuronal y nuestra mente empieza a viajar por libre separándonos de la atención y la concentración.

El entrenamiento mental que hacemos en con la práctica de Mindfulness, desactiva este “piloto automático” y nos permite estar concentrados en las tareas que el trabajo reclame de nosotros. Esta capacidad incrementa de sobre manera nuestra productividad ya que no distraemos nuestra atención cada pocos minutos, por culpa de una mente errante que no se  centra en lo que estamos haciendo.

Cuando se reduce la actividad de la Red Neuronal por defecto, se activan con mayor intensidad dos areas cerebrales, el cíngulo anterior y la corteza prefrontal dorsolateral. Ambas son los centros más importantes del denominado Central Executive Network y esta tiene una extraordinaria relevancia en las siguientes funciones:

  • Inhibición, control de hábitos, tendencias e impulsos nocivos
  • Realización de nuevos comportamientos
  • Control de la atención
  • Memoria de trabajo
  • Flexibilidad mental para elegir nuevas alternativas
  • Resolución de problemas.

La exitencia de una técnica de entrenamiento mental que nos permita estar más concentrados y tener una mayor capacidad de afrontar las dificultades, nos aporta un valor añadido para nuestra labor profesional indispensable en un mundo lleno de competencia y de incompetentes ocultos bajo un millón de títulos Universitarios y Master profesionales.

          Cada vez, vemos más a menudo en las grandes charlas magistrales de empresarios y profesionales exitosos que explican sin pudor, entre el secreto de su éxito, la práctia meditativa diaria como punto de partida para su jornada laboral, dentro de sus acciones de auto cuidado personal.

Tomando conciencia, viviendo en coherencia…