Esta semana, desde la práctica formal donde trabajamos la localización de nuestras propias debilidades, que en muchas ocasiones si no lo hacemos, se transforma en un enfado, un comportamiento negativo con los demás, o un sentimiento permanente de frustración personal, te invito a que observes tu comportamiento en el trabajo.

En muchas ocasiones, cuando no nos sentimos a la altura, solemos enfadarnos con cualquiera que sintamos que está por debajo de nosotros y de alguna forma, pagamos nuestra propia frustración por sentirnos incapaces, con personas que no tienen la culpa.

Esta semana te invito a que reflexiones ante tus propios enfados y mires desde donde viene ese enfado o ese sentimiento desagradable en el entorno laboral. Es muy probable que encuntres alguna debilidad personal y con un trabajo de meditación como el que te planteo en la práctica formal, puedas solucionarlo.

Abandona las creencias obsoletas y no abuses de personas que trabajan como tu, esforzándose mucho y haciendo lo mejor que saben las cosas.

Cuando un equipo no funciona, no es culpa del trabajador de menor grado. Cuando un trabajador de menor grado no hace bien su trabajo, es porque su superior no ha sido capaz de hacerse entender o de transmitir la motivación necesaria.

Humanicemos nuestros puestos de trabajo y miremos hacia nuestro interior antes de pisar a nadie….