La felicidad es un concepto completamente efímero, que nos sume en una búsqueda incesante de algo que nunca llega.

Buscar la felicidad plena en una vida, donde tenemos tantas facetas diferentes, es completamente inútil. Aunque tengamos una vida familiar buena, podemos tener un trabajo que no nos llene en absoluto, o una falta de aficiones que haga que caigamos en la rutina, o fases con poca vida social que hagan que no tengamos momentos de expansión fuera del trabajo y la familia.

El caso, es que a pesar de que no todo en nuestra vida está siempre bien, el balance puede ser muy positivo, sin embargo, si buscamos esa felicidad completa que nunca llega.

Durante algunos post, ya he insistido en la necesidad de definir nuestras necesidades básicas para que nos guste nuestra vida. Estas necesidades tienen que ver con nuestras aficiones, nuestra forma de vivir, nuestros valores, nuestro espacio. Necesidades que podemos cubrir por nosotros mismos y de las que no responsabilizamos a nadie más.

Cuando la vida aprieta, cuando pasamos momentos de dificultad, de presión, de sufrimiento, solemos abandonar de un plumazo estas necesidades y además de soportar esa dificultad, nos invade un sentimiento de tristeza y apatía por ese auto abandono.

Aprovechando la charla que he tenido que preparar esta semana para opositores, he descrito algunas de las claves que debemos tener presentes antes de sumirnos en estos estados que silenciosamente y sin que nos demos cuenta, nos complican mucho el estado de ánimo.

Una persona que está preparando oposiciones, depende de tres factores fundamentales:

  • Organización
  • Contenidos
  • Fortaleza mental

Evidentemente , para la organización y los contenidos, los más inteligente es buscar preparadores expertos que nos asesoren para esto. Pero no menos importante y que poca gente trabaja es la fortaleza mental.

Para poder trabajarnos esto, será imprescindible que tomemos conciencia de forma activa en cuatro variables:

  • Fuerza de voluntad
  • Confianza
  • Gestión emocional
  • Control del estrés

En estas cuatro variables, influyen de forma directa estas necesidades básicas de las que tratamos en este post.

Cuando uno abandona sus rutinas de deporte , descanso, alimentación o relaciones sociales, entra en sensaciones de apatía muy complicadas para combinar con la voluntad necesaria para afrontar tantas horas de estudio.

La confianza tiene mucho que ver con la autoestima y si abandonamos aquellas cosas que nos hacen sentir bien en pro de un solo objetivo, esto se convierte en obsesión, obsesión que domina nuestros pensamientos y que afectará directamente a nuestro diálogo interno y por lo tanto a nuestra autoestima.

Las emociones, presentes en todas las facetas de nuestra vida, deben ser atendidas y en una actividad tan difícil como es ésta, la gestión de emociones tan difíciles como son el miedo, la inseguridad, la tristeza, la decepción, la frustración, nos visitarán a menudo y si somos de los que nos contenemos las emociones y no las dejamos hacer su función adaptativa, poco a poco entraremos en un desequilibrio emocional difícil de llevar

La gestión del estrés es la reina en estos factores, ya que aunque éste es útil para activarnos en determinadas situaciones, como pueda ser un examen, si nos mantenemos en un estado de estrés permanente y no sabemos gestionarlo, difícilmente podremos afrontar nuestra vida como opositores y las consecuencias psicológica y físicas pueden ser devastadoras.

Muchos opositores se centran en un trabajo muy duro de preparación y de estudio y sin embargo, dejan al azar la parte psicológica tan necesaria para afrontar este reto tan importante y determinante para sus vidas.

El mindfulness es una herramienta muy beneficiosa, avalada por la ciencia y que puede ayudar a construir o reforzar esta fortaleza mental como parte fundamental para el éxito de un opositor.

Tomando conciencia, viviendo en coherencia….