Esta semana te invito a que practiques la atención plena en tu forma de empezar el día.

Nuestra necesidad de control, hace que intentemos tener programada toda nuestra vida, llena de expectativas que nos estresan sin necesidad alguna.

Por la mañana, cuando te despiertes, intenta pensar en lo siguiente: Es un nuevo día, del que no sabes nada y tengas que hacer lo que tengas que hacer, nada está escrito. Es una oportunidad inmensa de tener un buen día que haga que ese día, concretamente ese, merezca mucho la pena. Para ello, sitúate en tu mejor versión y sal a la vida lleno de conexión con los demás y amabilidad.

Que lo disfrutes…