Esta semana te propongo que tomes conciencia de ese saboteador interno. Cada vez que algo te de pereza, una actividad que en realidad quieres hacer pero que algo dentro de ti, te convence para no hacerlo, analiza esa voz.

Este es lo que yo llamo, nuestro saboteador interno.

Toma conciencia de lo que te dice, de ese diálogo interno, de esa voz que te recuerda, que en realidad no puedes hacerlo, que no estás a la altura, que nunca cambias nada y delicias de este tipo y por supuesto, páralo.

Si una reflexión en silencio no es suficiente para pararlo, recurre a tu diario o a la meditación de por fin, gana tu esa conversación.