Hola Septiembre

Hola colegios, hola trabajos, hola atascos, hola carreras, adiós agosto, adiós vacaciones, adiós descanso, adiós momentos en familia diarios, adiós momentos para nosotros, adiós momentos de cuidado…. pero ¿por qué decir adiós?

Plantearnos la vuelta a la rutina, no tiene por que ser un abandono de todo aquello que nos aporta bienestar.

Tenemos un concepto equivocado sobre el día a día, y nos planteamos las semanas, con un estrés por llegar a un millón de cosas, que hace que no tengamos tiempo para todo aquello que se supone que hacemos en vacaciones.

Las jornadas laborales son largas, en eso estamos todos de acuerdo pero cerrar la puerta de golpe a todo lo que se supone, estar pendientes de nuestras necesidades, convierte la vida durante 11 meses al año, en algo que no queremos.

Poner el foco en una visión positiva de las cosas, asumir, entender y aceptar nuestra vida, durante todo el tiempo, nos ayuda a disfrutar de todo aquellos que nos acompaña en cada uno de nuestros días.

Volvemos al trabajo y a un montón de obligaciones que nublan nuestras ganas de cuidarnos, de atendernos, sin embargo, si mañana nos diagnosticasen una enfermedad mortal, automáticamente, haríamos un cambio radical en nuestra forma de pensar y todo aquellos que pensamos que no nos gusta en nuestra vida, nos parecería un tesoro, cuando lo que podemos perder es la propia vida.

Para afrontar un nuevo ciclo, debemos poner encima de la mesa, obligaciones y necesidades para que ambas, puedan confluir en equilibrio. Elaborar un plan organizado de nuestras actividades, puede hacer que podamos atender las que consideremos importantes y mantener esa visión positiva, de que somos unos privilegiados por tener la vida que tenemos. Esto restará cierta pereza o desidia, que a veces impera por culpa de esa sensaciónd de tristeza que nos inunda cuando nos abandonamos por completo, en pro de cumplir solo con las obligaciones diarias.

Localizar esas necesidades básicas y tenerlas agendadas, hará que podamos afrontar un nuevo ciclo con ilusión, con conciencia y sobre todo, siendo capaces de no desperdiciar un solo día de nuestra vida. Cada día que pase, es un día menos que tenemos.

Tomando conciencia, viviendo en coherencia…