El ser humano tiene la capacidad de configurar su futuro a través de su corteza prefrontal cerebral. Somos capaces de programar, visualizar y establecer objetivos futuros que nos dan la posibilidad de orientar nuestros esfuerzos hacia ese futuro soñado.

La gratificación aplazadagratificación retardadademora de gratificación o recompensa diferida es aquella capacidad de resistir la tentación de una recompensa inmediata y esperar una recompensa posterior. Por lo general, esta se relaciona con una recompensa pequeña, pero inmediata, con el fin de recibir una recompensa mayor y duradera.

Cada vez más estudios relacionan la capacidad de la gratificación retardada con resultados positivos como el éxito académico, la salud física y psicológica, y la competencia social.

La gratificación aplazada está directamente relacionada con la paciencia de ésta para dejar que la vida sea cómo es y que cada cosa se despliegue a su propio ritmo. ; es un atributo intelectual también conocido como control de impulsos, poder de la voluntad, autocontrol.

En la sociedad en la que nos ha tocado vivir, estamos expuestos de forma continua a estímulos externos que nos impiden vivir el presente y que afectan directamente a nuestra paciencia. ​Entrenamos a nuestra mente para una inmeditatez que nos impide, proyectarnos hacia metas a medio y largo plazo, con la oportunidad de que sean metas elaboradas, planeadas, trabajadas y por lo tanto, diseñadas como grandes metas.

En términos generales, la autorregulación incluye la capacidad de una persona para adaptarse como sea necesario y satisfacer las demandas del entorno. El retraso de la gratificación es lo contrario de «rechazar las recompensas pequeñas e inmediatas en favor de las recompensas más grandes​ en un mayor espacio de tiempo»

La edad juega un papel demasiado importante, los niños menores de 5 años demuestran una marcada falta de capacidad de gratificación retrasada, por lo que buscan satisfacción inmediata habitualmente. Los adultos, tienen esta capacidad más desarrollada, pero en función de su grado de madurez, así como su capacidad de cultivar la paciencia, estará más o menos integrada.

El mindufulness con la práctica de la meditación, nos ayuda a entrenar la paciencia y por lo tanto, nos puede reconectar con esas proyecciones a más largo plazo.

La paciencia nos habla de tolerancia, de permitir que cada cosa se depliegue a su propio ritmo y sobre todo, nos habla de no resistirnos a la propia vida.

Cuando somos impacientes, perdemos por completo la capacidad de esperar esas gratificaciones aplazadas, esas que tienen grandes cosas para nosotros y que desde un punto de conciencia plena, nos permitimos soltar el control y configurar un presente ilusionante, desde un futuro con objetivos.

Tomando conciencia, viviendo en coherencia…