Esta semana te propongo que revises la organizaciónd de las tareas diarias.

Cuando sentimos cierto quemado profesional, entramos en dinámicas algo caótias para el desarrollo de la actividad diaria. Esto hace que procrastinemos muchas cosas importantes y perdamos mucho tiempo en ciertas tareas insignificantes que de alguna forma, nos alivian la presión.

Esto produce una sensación permanente de incumplimiento de nuestro trabajo y la angustia y las rumiaciones nos persiguen de forma ascendente.

Mi propuesta es agendar las tareas de cada día a primera hora de la mañana, pequeñas tareas, parte de tareas importantes. Cuando algo nos parece muy grande, nos cuesta afrontarla, sobre todo si estamos en estados de estrés permanente.

Una forma de quitarnos presión, es agendar cada una de las tareas diaras e ir tachando todo aquello que vayamos completando.

Visualmente, nos alivia mucho ver el avance de nuestro trabajo cada día y de forma acumulativa a lo largo de la semana.

Además, nos ayuda a detectar aquello que estamos procrastrinando y podremos reagendarlo de forma que nada quede a merced de la improvisación.

Nuestra presión, nuestras angustias y estos estados de caos y de trabajos bajo presión, dismimuyen de forma considerable y nos puede ayudar a ver una forma de intervención en la reducción de este síndrome de Burnout.