En el momento en el que detectes que tienes una persona tóxica cerca, debes empezar un proceso consciente y sin sentimientos de culpa para tomar distancia.

El primer paso es dejar de atender a sus necesidades y centrarte en atender las tuyas propias. Es posible que la persona reaccione de forma negativa hacia ti, pero el tomar conciencia de la importancia de tu salida en la vida de esa persona, te ayudará a dar pasos en firme.

No le estás haciendo daño, te estás cuidando, te estás protegiendo y aunque intente hacerte sentir culpable, respira y piensa que tu eres la víctima de esa situación, no el verdugo.

Se puede tomar distancia de forma silenciosa, con asertividad y respeto.

Normalmente uno llega a la conclusión de la necesidad de soltar a alguien en la vida tras un conflicto intenso, es posible que en ese conflicto se hayan dicho y hecho cosas que a lo mejor, te arrepientes, pero una vez curadas tus heridas emocionales, perdónate y mira hacia adelante, firme y sin mirar ni interesarte por la vida de esa persona que ya has soltado.